APARTADOS

viernes, 22 de marzo de 2013

COMIENZOS

He comenzado muchas cosas desde que escribí por última vez. He empezado la universidad, aunque sigo más que nada haciendo papeleos. No sé quién es más lento, si la UJI o la USACH. La cuestión es que ni siquiera figuro en las listas aún. De todas formas si ellos no se estresan, no seré yo quien lo haga.

Fui a una clase de radio, somos pocos alumnos en general, lo que me extraña bastante. Y el trato profesor-alumno es muy cercano, infinitamente más cercano que en España. Los estudiantes llaman al profesor, 'profe', y él se interesa por todos y por saber sus nombres e inquietudes. Supongo que no todos serán así, pero lo que vi yo el otro día fue eso. Me hizo presentarme a la clase, explicar por qué había ido a Chile y qué quería ser de mayor... cosas de esas que te hacen ponerte roja. 

Pero no me achanté, expliqué mis cosas y cuando acabó la clase me fui tan sola como había llegado. La verdad es que es duro ir a clase sola, en sexto curso ya, sentarte en la mesa y que nadie se siente a tu lado... y ese tipo de cosas que pasan los primero días cuando no solo eres nuevo sino que además el resto de la clase ya se conoce de hace años. Pero bueno, no esperaba otra cosa. 

Además, al llegar a casa está la familia. Esta familia que hemos creado algunas de la casa, que nos abrazamos, nos reímos, nos presentamos a los familiares por Skipe y nos sacamos sonrisas cuando lo necesitamos. Abrir la puerta y saber que ciertas personas están dentro te hace sentir casi como en casa. Te da la seguridad de saber que estás en tu sitio, que puedes contar lo que quieras, que siempre hay alguien ahí.

Así que si no tengo amigos en clase, o me cuesta hacerlos, lo entiendo y no me sabe nada mal, la verdad. Quizás lo más aburrido es el camino a la uni a pie, en metro es corto, pero el metro es bastante caro. Pero a pie es una media hora, y si no llevara la música me moriría del asco. Echo tanto de menos mi cochesito.... 

Además he empezado a entrenar con el equipo de baloncesto de la Usach. El entrenador me vio el primer día y me hizo entrenar ya con el equipo de la uni. Se lo toman en serio, ¡y son muy buenas! lo siento papá, pero aquí tampoco seré una estrella del baloncesto ni del rock ( y no será porque no lo intento). Hay unas cuantas que lo hacen muy bien, la verdad. De hecho están totalmente becadas, cosa casi imposible aquí, y muy seria. Entrenan cuatro días, y en abril empezarán los partidos contra el resto de universidades. Y a mediados de temporada hay un campeonato. Es súper interesante ver como está el mundillo aquí. 

Pero entrenar con un nuevo equipo nunca es fácil. A parte de que hay veces que no entiendo lo que dicen, No sé como juega cada una, ni como piensa, ni saben como juego yo, hay veces que no nos entendemos las bromas o las ironías, ellas ya son una piña, el entrenador es un personaje de los que ya no quedan en el mundillo del baloncesto... pero bueno. Esto irá a mejor, y creo que para nada me va a echar para atrás. Todo lo contrario, es un reto muy estimulante entrar en un nuevo equipo, hacerte hueco y hacer amigas encima. Así que ahí voy... 

Los fines de semana salimos todos los de la casa (no todos, el grupo). Siemore hay algo que hacer. Y ha venido además Dimitris, el novio de Marta. A ella la ha revolucionado, pero es bonito. Es amable e intenta hablar con todos, ser uno más. Nosotros también lo intentamos. Lo único es que la vieja no sabe que vive aquí y cada vez que pasa por casa se tiene que esconder. Es una especie de juego que tenemos. 'No hay moros en la costa, adelante'. 

Suenan las guitarras en la casa, la música a todas horas, las noches que pasamos bailando salsa y swing, y lo que nos echen... estamos empezando ya a tener una rutina agradable. Lo que no va a ser agradable es la llegada del frío.

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