Ha empezado el frío. Y con él el invierno como tal. No voy a negar que cuando entro en Facebook y veo a la gente con fotos de verano, playa, aguas y arenas no siento un poquitito de envidia. Aquí empieza a hacer ya frío serio dentro de la casa, que no hay calefacción. Y dentro de mi piesa también. Lo que hacemos a veces es coger el secador de pelo y secar un poco el ambiente dentro de la habitación y dar calor. Eso, y el nórdico, mano de santo. Pero claro, tampoco es plan de estar así todo lo que nos queda... ¿o si?
La semana pasada un profe me citó en su despacho, en el centro de Santiago, para seguir dando clases a pesar del paro de la uni. Y ahí que me fui, a un lugar extrañísimo rodeada de chinos que trabajaban con él (no pregunté en qué), que me regalaban bebidas y pastelillos con envolturas que no lograba ni siquiera intuir. '¿Española? Bienvenida a Chile! ' me decían. ¡Y bienvenido tú también, cabrón, que eres igual de extranjero que yo', pensaba yo. PEro eran amables. El profe nos citó a mi y a otra alumna y ahí estuve dándole al Illustrator y al Photosop toda la tarde. Cosas bizarras que solo pueden pasarme aquí. El barrio era un espectáculo también, caminar sola por allí y no perderse entre tanta tiendecilla de ropa cutre.
El sábado jugamos partido... y volvimos a perder. Esta vez jugamos mal sin más. Malamente vamos. Hemos ganado 1 de 4. Digo yo que, acudiendo a un argumento de estadística, los que nos quedan podemos y debemos ganarlos. Pero no sé... de momento yo este fín de semana ya no iré a jugar. ¡me voy a Chiloé! ¡Viva! Una isla al sur de Chile, pequeña, mágica, lluviosa, y con muuuucha historia detrás. Dicen que es bellísima. Lo diré con seguridad cuando vuelva. Nos marchamos el viernes noche y llegamos allá el sábado en la mañana, porque vamos en autobús y son 14 horas. Si, han oído bien. Pero entre ida y vuelta el billete nos sale a unos 30 euros, así que vale la pena. Y allí la idea es dormir en tiendas de campaña si la situación lo permite. Sino, iremos de hostal. Es temporada baja en teoría, pero tampoco creo que sea tan barato como en Valpo por ejemplo. Hay que mirarlo bien esta semana.
Por cierto esta semana estoy de trabajos hasta arriba también. A ver si voy haciendo y sobretodo acabando, que parece que no veo el día en que los entregue. Por otro lado, pensar en esa fecha me da obviamente mucho miedo y mucha pena. Pero eh, hay que asumirlo. Esto se acaba. Y cuanto antes y más pronto me haga la idea, mejor recuperada estaré.
Anoche fue una de las noches más extrañas que he vivido acá. Tot va començar quan voliem anar a un bar típic de Santiago, el bar 'los canallas'. Vam demanar un taxi que ens va dur fins allà, i quan vam arribar ens vam adonar que no es podia visitar sense prèvia cita. Per tant, vam haver d'eixir en la cara de tristor. Tot i així, i havia al costat un restaurant xinés, i vam entrar per tal de pensar en un altre plan entre rotllo i rotllo... i finalment vam decidir anar a peu fins a una altra zona de bars. Quan vam eixir vam agarrar un carrer qualsevol... i en donar quatre passos ens vam trobar en mig del carrer en un munt de caixes plenes i plenes de roba.Era roba de segona mà, com llista per a ser re-venuda. Típica de les tendes on ens comprem la roba ací, roba antiga com de la iaia però que torna a estar de moda.
Al principi vam riure i vam agarrar una samarreta o dues cadascuna. Però després vam pensar que si avuí diumenge veníem a vendre-la a una de les fires ambulants que es fan per els parcs de Santiago, pot ser podriem guanyar alguns pessos. Aixina que sense por ni vergonya vam començar a carregar roba i roba en bosses que vam portar fins a casa. Avuí l'hem dut al parc i em fet la vesprada allà intentant vendre-la. He de dir que pensavem que seria més fàcil, però ha sigut un dia sense sol, i no hi havia massa gent. Tot i així, l'experiència ha sigut bonísima. I la idea es anar a totes les fires que queden per anar venent-la i traent a poc a poc pessos per a pagar-mos dinars, encara que sigue.
Ha sido algo muy extraño pero muy gracioso. Adjunto la foto para que se hagan la idea... Estoy segura de que se me están quedando muchas cosas en el tintero. Pero esto es así. La casa es una sinfonía de toses de diferentes tonos, ritmos y volúmenes. Yo no sé como aún no he caído enferma cuando todos han estado como mínimo tres veces encamados. Y los gérmenes que viven aquí... mejor de eso no hablamos. No quieren saberlo.
Esto es puro reír, y puro soñar. Soñar que esta realidad paralela al mundo exterior está pasando de verdad. Donde nada importa en exceso, y no hay excesos en las normas ni en las acciones. Es un río en el que vamos navegando dejándonos llevar por donde nos lleva la corriente, a veces más deprisa, y otras muy muy lento hasta casi detenernos. Pero siempre hacia delante. Miro hacia abajo y veo mi reflejo en las aguas cristalinas. Y a veces, ni siquiera me reconozco. Otras miro un poco más, y puedo verme a través del reflejo hasta lo más profundo que tengo.

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