Hoy hace (ha hecho) un mes que llegamos acá. He tardado en escribir porque por h o por b no me he acercado a un ordenador mucho rato seguido.
Hoy he ido a la universidad por primera vez. Es una ciudad dentro de una gran ciudad. Solo que parece que entres en una universidad de los años '60 (probablemente lo sea). Y es genial. Todo el mundo es muy amable con los estudiantes y con los extranjeros en general. Nos han hecho una reunión en la que yo era la única española rodeada de mejicanos, argentinos y demás. Y me he sentido como en casa. El hombre nos decía 'yo estoy aquí para que no tengáis miedo, para ayudaros en lo que sea'; y tenía a una mejicana a mi lado diciendo, 'si si, estoy acojonada de este nuevo país, de la nueva vida y de todo'. Y yo he sonreído sin querer. Me sentía más a gusto que muchos de los que estaban en la sala. Cómoda, tranquila, segura. Me he sentido casi orgullosa y todo.
El 18 empiezo las clases. Se ha retrasado porque 'estaban arreglando las infraestructuras y se han retrasado'. Pues nada, mejor para mi, empiezo una semana más tarde a ir a clase. Y acabamos a finales de julio, por lo que voy a tener prácticamente un mes para viajar todo lo que me deje la plata...
Por la mañana hemos ido a ver una parte de la ciudad Marta y yo. La parte más comercial, la más pija, la más de todo. Se nos ha ocurrido entrar a una tienda bonita y casi se nos cae el alma al suelo de lo caro y lo bonito que era todo. Así que nos ha entrado el gusanillo y hemos ido a la calle de las tiendas de segunda mano para poder mirar ropa que realmente podemos comprar. Así somos nosotras.
De ahí a la universidad y vuelta al principio de este escrito.Hoy es escueto, pero muy intenso. Mucho más intenso de lo que parece.Ha sido un gran día. Simplemente, un buen día, que aquí parece un gran día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario