Querida O:
¿Qué hay? Esta es la primera carta que te envío. Tú me separaste del resto de tu vida, y no te guardo rencor. Pero yo no puedo separarte de la mía, y en parte no quiero. Ahí tienes el motivo de este escrito. Espero que te vaya genial con tus nuevos proyectos, tus amores de esos que tenías casi sin saber cómo y que sigas tan fuerte como siempre. Yo cuando me apetezca te escribiré, ya sabes que siempre intento hacer lo que quiero (mira, como tú).
En cuanto a mí, debo reconocer que intento pasar página así como a lo grande. Tonteo con todas, y no me caso con ninguna. Sé que eso es lo que querrías que hiciera, si me siguieras hablando. Pero no quieres. Supongo que lo entiendo. Tampoco pasa nada por que te vea con Marcos, es natural que te enamoraras de otra persona. Yo no tenía mucho más que ofrecerte a parte de...¿de qué? No debiste haber empezado nada conmigo. Eso es lo único que te echaría en cara. Para qué tanto subir a mi coche, si después querías bajarte para siempre en la primera curva peligrosa.
Pero lo dicho, ¿eh? No te rayes. Yo salgo con los chicos, y de vez en cuando pruebo algún bocado. Hay mucha carne fresca en el mercado. Muchas tías deseosas de ser queridas y otras cosas por algún tipo como yo. Las llevo al cine y a veces ni eso. Teléfonos, y todo es tan fácil. Que me da miedo. ¿Cuántas veces me lo debiste hacer tú a mí sin que me enterara? Te imagino en la discoteca, bailando con Ainara y sonriendo a los guapos. Hablar con alguno, hacerle una broma de esas tuyas inteligente, y después no quiero saber qué más. Pero me lo imagino, claro. Es inevitable. Y ahora que yo también lo hago, menos aún.
Aunque de vez en cuando voy cambiando, suelo repetir con la misma chica. Vive lejos de aquí, lo que me gusta mucho. Sólo estamos juntos cuando ella viene (nunca sé si adrede, es muy discreta), o tiene algunas amigas más aquí. Yo la invito a mi casa, y compartimos cena, ducha, desayuno y sábanas. No la quiero, pero me gusta su compañía. En cierto modo, es diferente a ti. Quizás por eso me gusta. Y quizás por eso mismo no la quiero.
No creo que nos dure la cosa mucho más. Es extraña. Nunca se enfada. Y cuando a veces la miro a la cara, parece que quiere darme un trozo de su vida para que lo convierta en una historia juntos. Sin embargo otras, me mira tan fríamente, me dice unas cosas, que me hacen pensar en que me guarda rencor por no querer nada (más) de ella. Tiene dos caras. Eso no me gusta. Es algo agotador.
A veces, cuando lo hacemos, pienso que eres tú. Pero solo a veces. La verdad es que lo hace mejor que tú. O quizás solo muy diferente. Ya no recuerdo bien.
Dentro de poco todo se acabará con ella, y seguiré a la mía. Un poco como tú hiciste conmigo. ¿Quién lo diría eh? Aunque creo que ella está menos enganchada a mí de lo que yo estaba por tí. Ahora puedo echarte las culpas, junto a mi psicólogo, y decirte que es por tí que yo no quiera a nadie ni nada con nadie.
Pensándolo mientras te escribo... me siento bien. A ver, también me siento vacío, pero entonces pego un telefonazo y en menos de un rato estoy durmiendo acompañado. Y ya no hay fantasmas. Y lo mejor, es que también conozco a gente "de esa" que es inteligente, que tiene algo que aportarme. En este zoo hay muchas cosas buenas por descubrir. Y de la mejor manera, tú ya lo sabes bien, ¿no? Nunca has sido de perder el tiempo.
Pensándolo mientras te escribo... me siento bien. A ver, también me siento vacío, pero entonces pego un telefonazo y en menos de un rato estoy durmiendo acompañado. Y ya no hay fantasmas. Y lo mejor, es que también conozco a gente "de esa" que es inteligente, que tiene algo que aportarme. En este zoo hay muchas cosas buenas por descubrir. Y de la mejor manera, tú ya lo sabes bien, ¿no? Nunca has sido de perder el tiempo.
No sé cuanto me durará esta etapa de olvidarte, pero podría acostumbrarme a esta manera de hacerlo... ¡y es gracias a tí!
M
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