APARTADOS

lunes, 28 de julio de 2014

dreamofher

Fue entonces cuando decidí hacer un diario de sueños. Era demasiado peso y muy arriesgado tener esa clase de vivencias oníricas y no registrarlas en algún lugar. No para analizarlas o llevárselas a mi psicólogo. Sino para no olvidarlas. Para poder leer cuando me apeteciera la (otra) historia de mi vida. La extra-oficial, la que nunca ocurrió.

Eran sueños de todo tipo. Pero siempre o casi siempre relacionados con mi vida. Con gente que ocupaba mucho espacio en mi mente o en mis días, y que no tenían que coincidir necesariamente unos con otros.

Me encantan mis sueños. Cuando sufro y me despierto, o cuando "vivo" cosas que en en fondo siempre he querido vivir pero no he tenido la oportunidad o el valor de lanzarme a ello. Cuando abro los ojos y me pregunto, "¿qué ha pasado? ¿dónde estoy?"

Tengo sueños de todo tipo. Aunque es verdad que han cambiado ciertos patrones. Antes tenia más sueños de ciencia ficción. Soñaba con cosas que en la vida real tampoco podrían pasar nunca. En el fondo, la esencia de los sueños. Vivía dormida lo que nunca podría vivir despierta.

Pero últimamente tengo sueños mucho más realistas. Tanto, que cuando despierto me cuesta volver al espacio/tiempo de mi cama, mi pijama y las 8 am.Y me produce cierto miedo. Porque parece que tenga que vivir dormida todas las cosas que podría estar haciendo en la vida  "real". . . pero no hago. 



Por eso, lo del diario de los sueños. Cuando tenga unos cuantos anotados con sentido haré lo posible por cortarlos a trocitos. Cocinarlos junto a un poco de valor y de mente despejada, y haré una tarta con velas. Cuando las sople, todo será tan verdad como que estoy viva. Será el día en que lo sueñe y lo que viva sea la misma película y no sepa diferenciar una de otra esfera. 

Mistus sueños. Me encantan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario